Confieso que una vez estaba con mi novia en un motel, ella salió del baño y estaba la persiana un poco recorrida, ella se quedó parada de espaldas y al voltear se dio cuanta que unos trabajadores la miraban. Entonces corrió a la cama, me dijo y eso nos puso muy calientes, pues empezamos a tener sexo, yo le dije que si le había gustado que la vieran y ella decía que si, entonces se empezó a venir, le pregunte si le gustaba calentarlos y ella gritaba que sí.
Entonces le pedi que se acercara a la ventana para que la miraran y ella se acerco y les sonrió. Volvió conmigo y seguimos teniendo nuestra sesión. Fue algo muy caliente, a veces lo recordamos y nos prendemos mucho.
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