Desde hace unos meses tengo a la novia que siempre soñé. Es educada, limpia, inteligente, muy guapa y atractiva. Nuestra relación es prácticamente perfecta, excepto por un detalle que me está costando mucho manejar. Ella es virgen y, por sus creencias religiosas, quiere esperar hasta el matrimonio para tener relaciones sexuales. La respeto y no quiero presionarla, pero cada vez me resulta más difícil controlar el deseo. Ahora mismo estoy viendo sus fotos, estoy muy excitado y empiezo a pensar que no voy a aguantar tanto tiempo. No quiero perderla porque la quiero de verdad, pero siento que esta situación me está sobrepasando.
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!