Mi hermano siempre dice que no sale con mujeres negras porque, según él, tienen sus partes íntimas oscuras y a él le gustan "rosaditas". Yo soy virgen y mulata, así que por pura curiosidad quise comprobar cómo era mi caso. Me puse frente a un espejo y descubrí que sí las tengo rosadas. El problema fue que, justo en ese momento, mi papá entró y me encontró abierta de piernas con el espejo en medio. Desde ese día todo es muy incómodo. Llevo varios días evitándolo, pero vivimos juntos y siento que me voy a morir de la vergüenza cada vez que lo veo.
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!